sábado, 12 de octubre de 2013

Recomendaciones para el inicio del año escolar


            Un nuevo año escolar es un periodo prolongado de exigencia para los niños y niñas en todos los sentidos: en lo físico, en lo intelectual, en lo emocional y también en lo espiritual. Por esta razón, además de preparar los uniformes, los útiles escolares e infinidad de detalles adicionales, no podemos descuidar lo más importante: el estado de salud física y mental de quienes serán sometidos a esta exigencia.

            Considerando esta premisa, es un deber de los padres y madres de familia efectuar una adecuada valoración médica de nuestros hijos, y en el caso de los más pequeños, el pediatra es el profesional llamado a realizarla. En la búsqueda de causas de algún problema de aprendizaje, las primeras que debemos descartar siempre, son las de tipo biológico. Los niños y niñas deben comenzar el año lectivo desparasitados (la dosis sólo la puede prescribir el médico), pues éste es un factor que puede afectar su atención y volverlos más inquietos. Otro aspecto es revisar la cabeza de los chicos para prevenir la pediculosis (piojos), lo cual, además de afectar su rendimiento escolar puede provocarles serios daños en su organismo.
           
            No menos importante es realizar una valoración oftalmológica, para chequear la visión cercana y lejana.  En el medio educativo, específicamente en el trabajo dentro del aula, se necesita la vision lejana y cercana para leer y escribir correctamente. La visión de cerca precisa de la acomodación, pero implica igualmente la convergencia de los ojos sobre el punto de mirada. Esta convergencia es una acción muscular que consume energía y puede causar fatiga si se prolonga más alla de ciertos límites. Esto facilita la visión de cerca, pero dificulta, al igual que la miopía, la visión de lejos.

            Una valoración auditiva es esencial, sobre todo en el caso de los niños de inicial para una correcta discriminación de los sonidos, ésta debe ser realizada por el otorrinolaringólogo. Muchos pequeños presentan dificultades, especialmente en prekinder, kinder y 1º de básico, para desarrollar la macrodestreza de escuchar (primera destreza para aprender a hablar, leer y escribir). Los problemas del oído pueden ir desde un taco de cerumen hasta una considerable disminución auditiva.

            En casa, un horario es prioritario. Su función es regular mentalmente a las personas, en este caso a los hijos e hijas. Muchas veces nos quejamos de que nos falta el tiempo, pero la razón de fondo es la desorganización. Un horario permite a nuestros hijos e hijas desarrollar dos aspectos fundamentales para la vida de una persona: orden y organización. Esto no implica, que la vida se convierte en “una camisa de fuerza”, pues el horario puede fluctuar por las circunstancias familiares: salidas inesperadas, enfermedades, compromisos, etc. Lo importante es que, se tenga una refrencia de organización de la tarde y noche, en casa. Realizarlo con los hijos y permitir que ellos propongan es muy saludable para la vida familiar, pues se sentirán identificados y lo asumirán mejor. Un horario no es simplemente unas horas de estudio, todo debe estar normado: el descanso, el aseo, el tiempo libre, la lectura, la programación de la televisión, el uso del computador, la alimentación, los encargos, etc.

            Los encargos, entre otras cosas, ayudan para educar a los hijos e hijas en la responsabilidad. Son una participación en las actividades de la familia y deben comenzar desde muy temprana edad para poder afianzar esta virtud. Cuando los pequeños de la casa aprenden a cepillarse los dientes, bañarse solos, etc., están capacitados para realizar también, por sí solos, estos encargos de autonomía. Pero luego, los estamos preparando también para ejecutar encargos de servicio a los demás miembros de la familia: colocar y recoger la mesa, barrer, lavar los platos, etc.

            Existen papitos y mamitas que desean a toda costa evitar cualquier tipo de “sufrimiento” a sus hijos y no caen en cuenta que los privan de la posibilidad de participar en la vida familiar. Otros consideran, equivocadamente por cierto, que sus niños, aún están pequeños (y tienen 14 años) para realizar determinada actividad.

            El objetivo principal de los encargos en la familia no es ahorrar trabajo y fatiga a la persona que colabora en casa o a los padres, sino brindarles a los hihjos oportunidades de mejora personal: de ser autónomos, de valerse por sí mismos, de valorar el trabajo y de expresar su amor a los demás, a su familia, a través del servicio.

            Deseo de todo corazón que este nuevo año lectivo que está por comenzar sea para todos, padres y maestros, un motivo más que nos estimule a mejorar cada día como personas, cónyuges, padres, hijos y profesionales.




lunes, 16 de julio de 2012

Cinco cosas que no debemos hacer con nuestros hijos e hijas.



La educación es un camino complejo y el  trabajo más agotador  que debemos hacer frente por el bien de nuestros hijos

Es muy importante  detectar y corregir, ciertos,  pensamientos equivocados. Para reflexionar y evitar caer en ellos.


1º Dale a tu hijo todo lo que pida para que te ame más y no haga una de sus rabietas cuando te niegues a consentirlo: 
Si lo haces, conforme crezca demandará, además de juguetes dinero, asimismo, jamás entenderá que todo en la vida llega a nuestras manos con sacrificio.

2º Nunca lo reprendas demasiado con la famosa frase “esto no está bien”, se vuelve una frase dañina, le restará libertad y siempre tendrá miedo a equivocarse: 
Los niños necesitan diferenciar lo bueno de lo malo, aunque pudiera resultar tan estresante tener que repetir continuamente las mismas indicaciones. No queremos un niño asustadizo pero tampoco uno maleducado, debes encontrar el equilibrio.



3º Celebra sus malas actitudes pues son cosas de niños, todos lo hacen en su momento: Cuidado, ellos lanzarán los juguetes cuando se enojen o dirán groserías si tú les permites ese comportamiento. Ya sabes que en este último caso la mejor manera de enseñarles qué es lo correcto es a través de nuestro ejemplo.

4º Pelea con tu pareja o con otras personas delante de él, total es pequeño y no entiende ni percibe los conflictos: 
Es verdad, las peleas son incomprensibles como concepto, pero sienten tu enojo  y los gritos de los demás como algo negativo.

5º Date por vencida en tu objetivo de criarlo con valores, el niño es quien tiene el problema, nunca los adultos: 
Podemos cometer errores mientras educamos a nuestros niños, quizás hasta se vuelvan reacios y agresivos, pero si nos proponemos recuperarlos veremos los frutos en algún momento. En el intento estará el éxito.




Saludos,

Rocío Vargas de Herrera

jueves, 21 de junio de 2012

Por qué no retrasar el primer hijo


Con las mejores intenciones de estar preparados como pareja y económicamente, muchos matrimonios esperan algunos años antes de traer su primer hijo al mundo. Desde Italia la senadora y neuropsiquiatra Paola Binetti afirma que los beneficios de dar la bienvenida al primogénito son más que los costos.
A Paola Binetti le interesa el fenómeno del aplazamiento de la maternidad y su visión es integral: lo analiza como neuropsiquiatra infantil, psicoterapeuta, presidenta de la Comisión Nacional de Bioética de Italia y senadora del partido La Margarita. Ella observa que en su país una de las causas más frecuentes son las dificultades laborales y la fuerte inseguridad que provoca la falta de garantías en la estabilidad profesional. Pero agrega: “Juega también un papel importante la costumbre de ver satisfechos todos sus deseos: la “ley del placer” hace que a menudo no sepan esperar para obtener lo que quieren. Esto, aplicado a la paternidad, los tiene convencidos de que para los hijos todo es poco”.
        La doctora Binetti explica que la combinación de ambas cosas da como resultado adultos que si no tienen un trabajo seguro y bien remunerado como el que sus padres tuvieron desencadenan una crisis de madurez que los lleva a aplazar el nacimiento de los hijos. “De hecho, no son maduros para tenerlos, porque muchas veces en sus familias no han tenido la oportunidad de madurar en el sentido de responsabilidad que conlleva, por ejemplo, el cuidado de un hermano menor o de los abuelos... Son adultos que de niños se sentían y eran efectivamente el centro del universo socio-afectivo, y a menudo también económico-organizativo, de sus padres”, explica.
        Según la senadora se da una situación paradojal: los matrimonios quieren esperar hasta estar preparados para tener un hijo, cuando en la realidad sólo cuando se deciden a tener un hijo logran la madurez necesaria para cuidar de ellos. “Sólo la responsabilidad hacia los demás permite salir de uno mismo y lleva consigo la esperanza de la madurez, del interés auténtico por los demás”, asegura Paola Binetti.
1. Un hijo, generalmente, contribuye a dar solidez y flexibilidad a la relación entre el hombre y la mujer.
        Es común que en la primera etapa del matrimonio el hombre haga una fuerte inversión en sí mismo, en su trabajo y ascenso profesional, centrándose en sus propios desarrollos y sin darse cuenta de las necesidades de la mujer que son mucho más integradoras. Ella está convencida de la importancia de su papel en el contexto social, pero quiere que su compañero de vida la ayude a compatibilizar su futuro profesional con la familia que anhela formar. Un hijo es un proyecto de ambos, en el que los dos deberán invertir de su preciado tiempo. Es el proyecto común en que ambos deben mostrar lo dispuestos que están a darse y salir de sí mismos.
2. Un hijo enriquece el vínculo matrimonial.
        Existen tres aspectos que caracterizan la calidad del vínculo: complementariedad, reciprocidad y asimetría. La complementariedad aparece como la expresión del deseo que uno tiene del otro y por ello la pareja vive la intimidad con una intensidad que no existe en otro tipo de relación. La reciprocidad es una dimensión ética importante, una plataforma relacional que le permite a cada uno salir adelante, sentir el matrimonio como un verdadero trampolín que lo protege y da fuerzas para expresarse hacia fuera de la relación. Y la simetría puede definirse como el elemento que da mayor solidez porque lleva a cada uno a definirse en la vida teniendo en cuenta las necesidades del otro sin perder de vista las propias. Al postergar o suspender a los hijos se corre el peligro de quedarse sólo en la complementariedad.
3. Los padres crecen junto con sus hijos.
        La postergación del rol paterno va unido al “síndrome del retardo en la maduración”: retrasa la transición a la edad adulta porque trae tardanza en el desempeño sentimental. El hombre que no se vuelve padre sigue siendo un “hijo grande” empeñado en su realización personal y profesional, que pide a su propio padre legitimar este proceso, mejorando una autoestima que no logra darse a sí adecuadamente. Al tener un hijo, eso cambia y el “hijo grande” da paso al padre joven.
4. Tener un hijo lleva a un estilo de vida más sobrio y responsable.
        Cuando un hijo nace en los inicios de la vida profesional, cuando la competitividad todavía no es excesiva, es posible que el hombre y la mujer decidan crearse modelos de organización flexibles y compatibles. Pero cuando el hijo nace en medio de la etapa de mayor exigencia profesional ya es más difícil echar pie atrás en un estilo de vida con altas exigencias competitivas. Tener un hijo a los 25 años permite soñar con otro a los 27 y un tercero a los 30…, pero también permite proyectarse para tener una vida más completa, creativa y plena incluso después de la jubilación.
5. Un hijo da un nuevo fundamento al pacto intergeneracional.
        Con la baja y el retardo de la natalidad, en Italia no se habla ya de familias extendidas sino de familias “alargadas”, con una base pequeña y un alto grado de longevidad de abuelos y bis abuelos que están cada vez más solos y desvalidos. La solidaridad entre tres generaciones se vive con la llegada del nieto: los abuelos ayudan a los padres a cuidarlo para que los primeros puedan hacer frente a las exigencias profesionales, pero ellos a su vez transmiten la importancia de cultivar el cuidarse unos a otros, lo que garantiza a cada uno la ayuda que ha necesitado y soñado, con la gratuidad que naturalmente se da en una familia.
6. Un hijo necesita de la valoración y de la amistad de sus padres, lo cual es más fácil y natural cuando existe cercanía de edad.
        Hoy se entiende como “bienestar” alargar la vida, pero el auténtico bienestar humano -a nivel social y familiar- lo brinda muchas veces la gente joven con su creatividad, la frescura de sus ideales, su humor y energía. Apostar por hijos es apostar por el propio futuro, pero esos hijos también necesitan de padres que puedan compartir sus ideales y vivencias. El reloj biológico define la calidad de las relaciones intergeneracionales mucho más de lo que las personas calculan.
7. En el plano social, tener hijos permite comprender más y mejor a los demás.
        Cuidar a un hijo hace superar la cultura de los derechos individuales por una mayor responsabilidad social y vuelve a los padres personas más empáticas, capaces de captar las necesidades de los demás. Por otro lado, la mayor y mejor escuela de democracia es la experiencia familiar de hermandad. Llegado cierto punto puede decirse que la experiencia de paternidad y maternidad redunda en el propio desempeño profesional. Las herramientas para el éxito se enriquecen con las herramientas que brinda la experiencia familiar, llena de necesidades de organización, visión de futuro, entrega, comprensión y sacrificio.
8. Postergar un hijo significa valorar más otras cosas que, al final, no dan la felicidad.
        No hay ningún trabajo profesional que dé la plenitud que como seres humanos necesitamos. Si no hemos crecido en profundidad interior, en capacidad de amar, terminamos ácidos, amargados. Así, la vejez es horrorosa.
9. La familia como valor en sí.
        Una última consideración: a pesar de las crisis por las que periódicamente atraviesa, la familia sigue representando para los jóvenes algo deseado, algo a lo que todos aspiran. Representa un filtro a través del cual las auténticas situaciones de peligro decantan: la soledad, la vulnerabilidad, la tristeza. En este sentido cuando se habla de “nuevos modelos de paternidad”, atribuyéndolos la gente joven, se trata en realidad de nuestros propios miedos, en los que habitamos: querer proteger a los hijos de las crisis, la pobreza; es nuestro propio materialismo y consumismo. Los nuevos modelos son en realidad modelos de las generaciones precedentes. La libertad de los jóvenes de hoy está condicionada por el modelo de individualismo de la generación anterior.
En Europa: madres a los 34
        De 2002 a 2004 la edad promedio al casarse aumentó en Chile en 1 año para los hombres (a 28,8 años) y en 2 años para las mujeres (a 26,7 años), según cifras del INE.
        Esto es una característica de los países desarrollados, donde el progreso y las posibilidades que ofrece han entrado a competir con la maternidad. Un ejemplo es que en Chile las mujeres con estudios universitarios se casan más tarde que las sin profesión y retrasan más su primer hijo, acercándose a lo que sucede en Europa, donde la edad promedio de las madres primerizas es 34 años.
Luz Edwards Hacer Familia

sábado, 26 de mayo de 2012

4. Recursos

INSTITUCIONES PÚBLICAS
Ministerio de Ambiente del Ecuador:



ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES (ONG)
Acción ecológica:

ORGANISMO INTERNACIONAL

viernes, 25 de mayo de 2012

3. Proceso

Observemos la biodiversidad del Ecuador en el Parque Nacional Yasuní.


1. Observa el mapa de recursos naturales.
2. Establece las regiones y provincias en las que se encuentran los recursos naturales.
3. Agrupa los recursos por provincias, con la ayuda de un mapa político del Ecuador.
4. Dividir los recursos en: flora y fauna, minerales e hídricos.


5. Evaluación

viernes, 18 de mayo de 2012

PONIENDO LÍMITES


PONIENDO LÍMITES
Por: Sic. Rocío Vargas de Herrera

Ayer, conversaba con un directivo de una institución de nuestra ciudad. Este colega me comentaba muy apesadumbrado de la difícil situación que les toca vivir, día a día, con los estudiantes de su plantel, quienes al parecer "disfrutan" de dañar hasta destruir los diferentes enseres de la Unidad Educativa. Cuando se pregunta quién a ocasionado este perjuicio, nadie contesta.
Pensaba que esto es un reflejo de la forma como estamos educando en el hogar. Nosotros los padres y madres no estamos ejerciendo nuestro papel a cabalidad. Nos está faltando un poco, por no decir mucha, firmeza a la hora de educar.
Castigamos lo que no debemos castigar y dejamos pasar por alto lo trascendental en la formación de nuestros hijos e hijas.
Un amigo  me envió esta historia que me parece muy oportuna para estos momentos en donde nos hace falta "ajustarnos los pantalones y las faldas".
Una Mujer de 55 años visitaba a su hijo de 23 en la carcel. El estaba ahí por homicidio culposo ya que había atropellado a un niño al entrar a alta velocidad en una calle en sentido contrario tratando de escapar de una patrulla que lo perseguía por haberse pasado un alto.
Entro al penal completamente destrozado de los huesos y en silla de ruedas ya que,  el Padre de la criatura muerta se le fue a golpes,  y el Policía - que ya estaba justo detrás - se hizo de la vista gorda y no lo detuvo hasta que casi lo mata... 

El hijo le decía a la Madre: 
- Sabes Mamá, yo no soy un asesino premeditado ni un maldito desalmado, solo que ya concluí que estoy aquí porque APRENDÍ Y ME ACOSTUMBRÉ a romper reglas y a no cumplirlas jamás sin ningún límite.

¡Ay, Hijo!!!, es que de chiquito te ponías taaaan difícil, cada vez que yo te daba una orden o una instrucción, me desafiabas y  hacías unos berrinches tales que yo no lo soportaba y te dejaba hacer y deshacer con tal de evitarme conflictos y de que estuvieras calladito y complacido para que tu Papa no me dijera: ¡calla a ese niño !!!. 

Desde que tenías 3 o 4 años, cuando yo te decía: 

1) Cómete tus verduras para que crezcas sano y fuerte, me decías:  Yo no quiero ser sano ni fuerte, no me importa, ¡déjame en paz!

2) Recoge tu cuarto:  No voy a recoger nada, así estoy contento, ¡si quieres recógelo tú!

3) No destruyas las cosas, cuídalas:  No me importa yo quiero jugar así, y si no me compras cosas nuevas gritaré y lloraré hasta que me las compres.

4) En esta casa se hace lo que yo digo: No Mamá, no lo haré ¡YA NO TE QUIERO y si me hablas así, me voy a ir a otra casa!

Y así siguió la lista interminable de instrucciones y respuestas a lo largo de la vida de este hijo REBELDE y padres PASIVOS, FLOJOS Y BLANDENGUES...

Hasta que el hijo interrumpió a la madre GRITÁNDOLE...

¡¡BASTA YA MAMA!! : SOLO DIME ¿CÓMO FUE QUE SIENDO UN ADULTO LE CREÍSTE Y OBEDECISTE  A UN NIÑO TAAAAN CHIQUITO...??

HOY A MIS 23 AÑOS ESTOY DESTROZADO, INFELIZ Y SIN FUTURO, DE NADA SIRVIÓ QUE ESTUDIARA O QUE NO HAYAMOS SIDO POBRES, LE QUITÉ LA VIDA A UNA CRIATURA Y DE PASO LES ARRUINÉ EL RESTO DE LA VIDA A TI Y A MI PADRE!!! LA VIDA EN LA CÁRCEL ES UNA MISERIA...

PREGUNTA: 
SI TU HIJO  ESTUVIERA A PUNTO DE CAER EN UN PRECIPICIO Y TU LO ESTUVIERAS SOSTENIENDO DE LA MANO:  ¿LO APRETARÍAS CON TODAS TUS FUERZAS O LE DETENDRÍAS LA MANO SUAVECITO PARA QUE NO LE DUELA?

LO MISMO PASA CON LOS VALORES, LA DISCIPLINA Y LAS REGLAS,  SÉ RESPONSABLE Y APRIÉTALO FUERTE Y LO SALVARAS DEL PRECIPICIO DE LA VIDA EN SOCIEDAD, PORQUE NADIE A QUIEN ÉL DAÑE CON SU INDISCIPLINA VA A TENER COMPASIÓN DE EL.  SI TÚ, QUE LE DISTE LA VIDA Y LO AMAS,  NO SOPORTAS SUS BERRINCHES,  ¿¿¿QUÉ TE HACE PENSAR QUE LOS DEMÁS LO HARÁN...???

UN GRITO A TIEMPO, UNAS NALGADAS, UN CASTIGO BIEN IMPUESTO, SIN AFÁN DE MALTRATARLOS O HERIRLOS SINO POR "SU BIEN",  TAL VEZ DEJE UNA PEQUEÑA HUELLA PERO LOS HARÁ SENTIR SEGUROS Y BIEN CLAROS SOBRE LA DIFERENCIA ENTRE EL BIEN Y EL MAL. Y A LA LARGA,  SABRÁN QUE SI LOS CUIDAS Y LOS EDUCAS BIEN ES PORQUE LOS AMAS Y NO PORQUE TE IMPORTA MÁS TU COMODIDAD Y TU TIEMPO LIBRE. 

EVÍTALES LA INFELICIDAD DE LA DISCIPLINA IMPUESTA POR LA SOCIEDAD Y/O  LA LEY O HASTA LA MUERTE A MANOS DE OTROS O EL SUICIDIO POR LA CULPA DE SUS PROPIAS FALTAS.... 

PALABRAS SABIAS,,,, SOLUCION A TIEMPO... ES MOMENTO DE APRETAR FUERTE Y NO SOLTAR... PARA QUE NO EXISTA EL DIA .. EN QUE DIGAS  " ME EQUIVOQUE".. FRACASE COMO MADRE o PADRE.....  
Es el momento de trabajar en conjunto por el bienestar de los nuestros. Padres y madres tenemos una vital importancia en la formación de la personalidad de nuestros niños y niñas.

Saludos,

Rocío  Vargas de Herrera

martes, 15 de mayo de 2012

2º Tarea


En grupo de cuatro estudiantes, investigar utilizando los sitios de la Red suministrados en la sección de Recursos.
1. ¿Cuál es el nombre del parque ecológico de Guayaquil?
2. ¿Qué es la biodiversidad?
3. ¿Qué representa la biodiversidad?
4. Según el Convenio sobre la Biodiversidad Biológica ¿qué se entiende por biodiversidad?
5. ¿ Qué es la ecología?
6. ¿Qué es la deuda ecológica?
7. ¿Qué es el Medio Ambiente?


Título y Descripción

Año de Educación General Básica: Octavo.
Bloque curricular: La vida Económica
Eje curricular integrador: Comprender el mundo donde vivo y la identidad ecuatoriana.
Eje de aprendizaje: La identidad nacional, unidad en la diversidad, ciudadanía responsable.
Objetivo educativo del bloque:  Caracterizar la vida económica del Ecuador por sectores, a través de la identificación de las actividades y los actores de la economía, con el fin de comprender las relaciones sociales generadas a partir de la producción.

1º Introducción


En la presenta unidad, dimensionaremos la riqueza del país, asentada fundamentalmente en la diversidad geográfica, biológica y cultural: La vida económica del Ecuador se constituye en el trabajo de varios actores sociales y sectores productivos. Conoceremos la producción agropecuario, las manufacturas y los sectores turístico y financiero.

viernes, 13 de abril de 2012

La fidelidad de los cónyuges, primera educación




En nuestros días, mientras por desgracia se constata la multiplicación de las separaciones y de los divorcios, la fidelidad de los cónyuges se ha convertido por sí misma en un testimonio significativo del amor de Cristo, que permite vivir el matrimonio por lo que es, es decir, la unión de un hombre y de una mujer que, con la gracia de Cristo, se aman, y se ayudan durante toda la vida, en la alegría y en el dolor, en la salud y en la enfermedad. La primera educación en la fe consiste precisamente en el testimonio de esta fidelidad al pacto conyugal; de ella los hijos aprenden sin palabras que Dios es amor fiel, paciente, respetuoso y generoso. La fe en el Dios que es Amor se transmite ante todo con el testimonio de fidelidad al amor conyugal, que se traduce naturalmente en amor a los hijos, fruto de esta unión. Pero esta fidelidad no es posible sin la gracia de Dios, sin el apoyo de la fe y del Espíritu Santo. Por eso la Virgen María no cesa de interceder ante su Hijo, para que —como en las bodas de Caná— renueve continuamente a los cónyuges el don del «vino bueno», es decir, de su Gracia, que permite vivir en «una sola carne» en las distintas edades y situaciones de la vida.

Benedicto XVI




miércoles, 11 de abril de 2012

El amor esponsal

"...El amor esponsal no consiste en la satisfacción de un deseo..", no es para un momento o hasta que se presente una crisis que nos hace olvidar todo lo vivido.

"... es una entrega y una acogida, un don..", es servir al otro (cónyuge) y a los otros (hijos); no como una esclavitud sino como muestra genuina de nuestro amor. Sólo el que ama puede acoger a los suyos, tener la capacidad para hacerlos sentir únicos e irrepetibles. Somos un don, nos hemos convertido en un regalo, en un extraordinario regalo para el otro pero ¿cuántas veces nos hemos olvidado de esto? Y con nuestras quejas y absurdas chiquilladas hacemos una tormenta en un vaso con agua.

 "...El don de sí, el donarse, es la presencia del amor esponsal, que implica la entrega de mi persona..."Muchas veces actuamos como los niños, damos un regalo y a los 5 minutos lo reclamamos. No nos entregamos por completo a nuestra cónyuge, nos damos por partes o lo que sobra. Tenemos una jerarquía de prioridades en el amor mal estructurada. TODO antes que el otro o la otra.  Damos migajas de amor. Sería bueno recordar la etapa del noviazgo: muchísimas conversaciones de todo un poco, atenciones, halagos, detalles, millón de disculpas, etc. Y ahora tenemos poquísimo tiempo para conversar, escucharnos, salir,etc. 

"...A la libre entrega del uno corresponde la libre aceptación del otro. Por eso la posesión del amor no implica dominio, sino libertad..." Quien ama no se siente "atado (a)" o "esclavo (a)", pues atiende, cuida, protege, sirve al "objeto" de su amor. Libremente elegimos alegrarnos, disfrutar,  sacrificarnos, llorar, entristecernos, etc.  por el otro. 

Amar es servir y servir es amar. Demostramos nuestro amor en cada acto desde la levantada (nos cuesta, pero es necesaria), colaboramos en las tareas del hogar (para que todos disfruten de un lugar acogedor), trabajamos (para nuestra dignificación como personas y por amor a los nuestros). No existe ningún acto humano que no se encuentre impregnado del amor y el servicio.

Recordando a Karol Wojtyla, nuestro muy amado Papa Juan Pablo II.

Saludos,

Rocío Vargas de Herrera.

lunes, 9 de abril de 2012

¡Felices Pascuas!

La Pascua es el perido más largo de todo el tiempo litúrgico, 50 días para celebrar la VIDA, para celebrar que Jesucristo es Rey. Tiempo propicio para demostrar nuestra lucha diaria y la necesidad de educar el corazón para el bien de nuestra familia.

¡Felices Pascuas!

lunes, 14 de noviembre de 2011

VALORAR LO POSITIVO

Valorar lo positivo.
 
¿Con  cuánta frecuencia nos quejamos? ¿Nos enojamos? Por situaciones o cosas que no podemos cambiar. Los niños, nuestros niños, deben pasar por sus etapas respectivas, están en plan de formación, nosotros los padres y maestros somos los formadores.
 
Valoremos a cada uno, con sus virtudes y defectos, VALOREMOS LO POSITIVO,las virtudes innatas que tienen y pidamos fortaleza  y paciencia para los DEFECTOS, cuesta muchísimo dejarlos. ¿Cuántos años tienes? Imagínate, llevas 25, 30, 35, 40, 50 y más años tratando de dejar ese defecto tan desagradable que te afea a los ojos de los demás. Y estos chicos, nuestros hijos, nuestros alumnos aún están a tiempo de mejorar.
 
Un hijo, un niño siente la voz del corazón de sus padres y maestros, no dejemos que nuestros preocupaciones e insatisfacciones personales nos aparten de la maravillosa tarea de educar.
 
Espero que este video nos ayude a recordar que el tiempo pasa y que, a veces, muchas veces, dejamos cosas sin a hacer, momentos sin disfrutar.
 

Saludos,

Rocío  Vargas de Herrera

martes, 29 de marzo de 2011

NO QUIERO PEDIR PERDON


        Me encanta conversar con las jóvenes, el otro día una me comentaba lo difícil que es llevarse bien con su mamá.

Me decía:
- Mi mamá me hecha la culpa de todo lo que a ella le pasa, si se le baja la llanta del carro, si se le olvidan los lentes, yo tengo la culpa de todo, mi hermana menor le pide ayuda para hacer las tareas y ella me manda a mí, me pide que le ayude a hacer las cosas de la casa y luego ya casi a las siete de la noche me desocupo de todo y es obvio que termino las tareas cerca de la medianoche y por eso cuando voy en el expreso lo que quiero es dormir-

Había cosas que era evidente la mamá las estaba manejando inapropiadamente, pero eso era para hablarlo con ella. A mí me interesaba en ese momente hacerle ver a la chica lo mal de su comportamiento y es que producto de estas continuas “ampollas familiares” ella mostraba mala cara a la mamá y el ambiente se volvía tenso en casa.

La chica reconoció las cosas que ella estaba haciendo mal y que por ende debía pedir perdón por sus actitudes pero el hecho concreto de decirle a la mamá perdón, la enronchaba.

Al conversar del por qué de esta actitud me comentó:

-“ Otras veces, le he pedido perdón, y realmente me he sentido mal por lo que he hecho pero mi madre me dice que no sea hipócrita que pedir perdón no es suficiente si yo no cambio”-

Charlamos sobre la parte de verdad de lo que le decía su madre, el perdón sólo no basta, es necesario RECTIFICAR. Y la animé a pedirle perdón a su mamá y a rectificar cada día.

Pero luego que se fue, me quedé pensando en la actiud de las madres y padres de familia, incluso en mi actitud frente a mis hijos:

q  Qué duros que somos los padres, nos endurecemos en lo que no debemos y flaqueamos en lo importante, somos intolerantes.
q  Los culpamos de nuestros errores, signo de inmadurez de nuestra parte.
q  Mandamos a nuestros hijos a hacer varias cosas al mismo tiempo, nos atolondramos y los atolondramos, bástale a cada día su propio afán, que hagan una cosa, luego otra, poco a poco, para que cumplan bien con cada tarea encomendada. Nos falta sentido común.
q  Elogiar el esfuerzo, no son adultos para que lo hagan exactamente como nosotros, disculpar sus torpezas en la realización de un trabajo, somos incomprensivos.

Pero pidamos perdón a nuestro Padre y RECTIFIQUEMOS con amor, amemos hasta que duela, solo así curaremos las “ampollas familiares”.

Saludos,

Rocío Vargas de Herrera

domingo, 20 de marzo de 2011

LOS PADRES y LOS ESTUDIOS DE LOS HIJOS

1.   La responsabilidad educadora de los padres abarca también los estudios de los hijos.

J  Los padres son los principales educadores de sus hijos.

J  Son los responsables de los estudios de sus hijos en cuanto esta actividad es un medio fundamental para su educación intelectual y moral.

J  La auténtica educación exige la intimidad entre el educador y el educando, por ello la familia es el ámbito más adecuado.

J  Los padres que dan la vida libremente a sus hijos, deben responsabilizarse de que esa vida siga creciendo y formándose.

J  Los padres tienen el derecho y la obligación de educar.

J  Las escuelas y colegios son sólo complementos educativos de las familias.

J  Existe una influencia significativa de la familia en la actitud del hombre ante la vida.

J  Se ha comprobado también que el ambiente familiar puede ser tan decisivo para el rendimiento escolar como las capacidades intelectuales.

J  Los padres necesitamos formarnos permanentemente.

J  Deben velar por el enfoque moral de las enseñanzas que reciben sus hijos.

J  Debemos acostumbrarnos a elogiar a nuestros hijos cuando se esfuerzan por estudiar bien.

J  No debemos reprender por unas malas notas sin antes conocer sus causas.

2.   Ayudar a los hijos a ser personas cultas y educarles para el trabajo.

J  Los padres debemos motivar a los hijos para que ellos quieran estudiar, quieran ser responsables, sepan usar su libertad.

J  El hacer algo bien hecho lleva su recompensa en sí mismo. Se mejora como persona y uno se siente alegre y satisfecho.

J  Hay que enseñar a los hijos a apreciar el bien y sus consecuencias para uno mismo y para los demás. Esto es mejor que cualquier premio material.

J  La lectura es un factor de creatividad y de personalización frente a la masificación. Ejercita la inteligencia, la imaginación y la sensibilidad.

J  Los padres deben dar ejemplo leyendo libros.

J  Los padres deben fomentar las tertulias en familia.

3.   Orientar a los hijos en algunos aspectos del estudio diario.

þ Los padres debemos esforzarnos por crear un ambiente agradable para el estudio en la familia.

þ La televisión sin control fabrica malos estudiantes.

þ La iniciativa de los padres y su ejemplo ayuda positivamente.

þ Después del colegio y antes de estudiar es bueno descansar, jugar o leer algo ligero como precalentamiento de la lectura.

þ Es muy difícil que los hijos empiecen a estudiar en serio después de ver la televisión, ya que ésta, además de cansar sugiere imágenes que dificultan el rendimiento en el estudio.

þ Los padres deben estar informados sobre qué hacen nuestros hijos adolescentes durante el tiempo libre.

þ La noche no es el momento apropiado para que el adolescente se divierta.

þ Los padres deben ayudar a los hijos a ocupar el tiempo libre.

þ Los padres deben realizar su tarea educativa con dedicación: reservando tiempo para el trato personal de sus hijos.

4.   El cultivo o la formación de los padres.

T  Los hijos tienen derecho al buen ejemplo de sus padres.

T  Los padres debemos estar en formación continua.

T  Los padres deben saber aprender de sus hijos.

T  Los padres deben promover un ambiente cultural en la familia.

5.   Autoexamen de las actitudes paternas hacia los estudios de los hijos:

O  ¿Me limito a exigir resultados o, por el contrario, colaboro con mi hijo y con el profesor en el logro de dichos resultados?

O  ¿Hablo con los hijos de sus estudios sólo el día en el que llegan las calificaciones o, por el contrario, lo hago de modo habitual?

O  ¿Me conformo con que el hijo obtenga buenas notas o me preocupa, además, cuánto aprende y cómo aprende?

O  ¿Me limito a enjuiciar la calificación en sí misma, o, valoro también el esfuerzo realizado por el hijo?

O  Cuando un hijo reprueba: ¿culpo de ello al hijo y a los profesores o me pregunto qué fallos pudieron existir en la educación familiar?

O  ¿Espero de todos los hijos la misma calificación o, exijo según su capacidad?

O  ¿Comparo los resultados académicos de cada hijo con los de sus hermanos o, exijo a cada hijo de modo independiente?

O  ¿Hablo con los profesores solamente cuando el hijo reprueba, o lo hago también, de forma periódica, cuando el hijo va bien?

 

 

Adaptado del libro LOS ESTUDIOS Y LA FAMILIA de Gerardo Castillo Ceballos